Como ya habréis escuchado en los medios de comunicación, este año , la Diputación General de Aragón repercutirá un nuevo tributo a los zaragozanos y zaragozanas denominado Impuesto de Contaminación de Aguas (ICA).

El Gobierno de Zaragoza lo ha recurrido por la vía de lo contencioso administrativo e incluso al Tribunal Constitucional, por considerar que el Ayuntamiento no tiene porqué ceder los datos personales de quienes componen el padrón municipal para su cobro. Asimismo, Zaragoza en Común considera que el ICA es agravio hacia los ciudadanos de Zaragoza, que ya han pagado sin ayuda exterior, desde 1995, un total aproximado de 324 millones de euros en inversiones de instalaciones de depuración y otras relacionadas con estas infraestructuras. Por este motivo, reclamamos que se haga una auditoría seria del Plan de Depuración que impulsó en su día el PAR desde el Gobierno de Aragón y cuyos resultados no están nada claros.

Este nuevo impuesto podría encarecer los recibos del agua de los hogares, comercios e industria, de manera muy dispar, con incrementos que van desde el 114% al 30%.

Recordamos al gobierno de Lambán que Zaragoza no debería pagar por la depuración de aguas, algo que ya ha venido haciendo desde hace años y que hemos financiado entre todas las personas contribuyentes que vivimos en la capital aragonesa. Nos sumamos a las justas reivindicaciones y denuncias hechas por la Red de Agua Pública de Aragón (RAPA) en defensa del interés general de las zaragozanas y zaragozanos.