El proceso para poner en marcha la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción ya está dando sus primeros pasos. El pasado 27 de octubre, el Gobierno Municipal analizó el borrador de la futura oficina y hoy, Pedro Santisteve y Fernando Rivarés presentan ese borrador de reglamento a entidades sociales en una primera reunión de trabajo para iniciar un proceso participativo que recoja las aportaciones de la ciudadanía durante los próximos tres meses.

La Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción es una iniciativa con la que contribuir al control y la prevención de estas conductas en el ámbito municipal y garantizar la ética pública. Se encargará de garantizar la integridad de los cargos y empleados públicos y de investigar el uso ilícito de fondos públicos, las situaciones de incompatibilidad y conflictos de intereses o los casos en los que haya un aprovechamiento privado de información obtenida en el desempeño de funciones para el Ayuntamiento. Además, tendrá una función preventiva, evaluando áreas de riesgo e impulsando códigos de buenas prácticas.

La Oficina se plantea como un órgano independiente, con autonomía funcional, que dependerá del Pleno y que actuará sobre todo el Ayuntamiento, incluidos los organismos públicos y sociedades municipales. Su estructura estará formada por un Director o Directora, que deberá ser una persona de reconocida trayectoria democrática y de prestigio y cuyo nombramiento estará propuesto por el Gobierno y aprobado por el Pleno. Junto al Director o Directora, estará el Consejo Asesor, compuesto por un máximo de cinco vocales designados por mayoría de tres quintos del Consejo de la Ciudad entre personas de reconocida trayectoria en la lucha contra la corrupción.

¿Por qué impulsamos la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción?

Casi la mitad de los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas sitúan como segundo de los grandes problemas que existen actualmente en España el fraude y la corrupción, sólo por detrás del desempleo. Las conductas delictivas relacionadas con la corrupción se han cometido casi en un 70% en la esfera de la Administración Local. Todos los organismos de control que existen hasta la fecha (intervenciones generales, tribunal de cuentas, cámara de cuentas) son necesarios, pero se han evidenciado insuficientes en la lucha contra la corrupción.