Rurales de primera y rurales de segunda

Pilar Cavero  – Grupo Motor de ZeC Movera

10/06/2017 – 21:02h

Corría la primavera del año 2017 cuando los barrios rurales de Zaragoza pasaron a la historia de esta ciudad, convirtiéndose en rurales de primera categoría y de segunda….”. Así podría empezar nuestro futuro en los anales de la historia.

Todo comenzó con un proceso participativo para decidir los proyectos a llevar a cabo dentro del convenio del Ayuntamiento con la DPZ, que los alcaldes de nuestros barrios rurales de Zaragoza se negaron rotundamente a realizar. Nos privaron a todos los vecinos de esta herramienta democrática, de participar en los proyectos y en las obras para nuestros barrios, anularon nuestra libertad de decisión, nos prohibieron participar. Esto no ha sido así en todos los barrios, la participación sí ha llegado al resto de barrios de Zaragoza, como también a La Cartuja, San Juan de Mozarrifar y Peñaflor, compañeros en el camino que siguieron avanzando y que han llegado a ser barrios rurales de primera.

Estos alcaldes del extrarradio de Zaragoza nos han dado toda clase de excusas vanas y sin sentido, se les llena la boca diciendo que no hay tiempo. Y yo pregunto ¿tiempo para qué?. En tres años, ¿los ciudadanos no tienen tiempo para participar y presentar sus proyectos? Preguntas que nos quedarán sin respuesta, porque sus alegaciones no tienen sentido.

Tienen miedo o son muy prepotentes, o ambas cosas. Prepotentes por su caciquismo, ellos gobiernan, ellos mandan; pero en realidad, si pensamos detenidamente, lo que más temen es que los ciudadanos decidamos lo que queremos para nuestros barrios, participemos activamente en las decisiones que nos incumben a todos, y que los vecinos pasemos a ser los protagonistas y actuemos con transparencia y que sea nuestra gente de Zaragoza en Común la promotora de esta idea.

Pero ante todo tienen miedo de perder sus privilegios, de no poder imponer sus decisiones y perder su feudalismo, de seguir manejando un dinero, que es nuestro, a su antojo para hacer obras inútiles pero que a ellos les interesan. ¿El motivo? No hay prisa, ya nos enteraremos.

Es increíble que en estos tiempos actuales, dónde todo está cambiando tan rápidamente, estos representantes públicos sigan en un teocentrismo absoluto marcado por sus partidos PSOE y PP; que en la negativa a realizar un proceso participativo para decidir sobre la inversión en la mayoría de barrios rurales, se han puesto de acuerdo. Como en tantos otros temas, no nos tendría que sorprender. ¡Son tan iguales!

Los Consejos de Alcaldes y los Plenos de las Juntas Vecinales de estos nuestros barrios zaragozanos han sido y siguen siendo un verdadero pulso entre los que se agarran a sus privilegios y los que queremos hacer una política distinta, una política para la gente, una gestión en la que decidamos los ciudadanos. A nuestros vocales les desacreditan continuamente: somos gente sin experiencia, dicen. Efectivamente, lo somos porque no sabemos robar, engañar, mentir, queremos y exigimos transparencia y participación.

Nuestros alcaldes rurales han ganado el primer asalto, pero no la batalla. No nos vamos a conformar con ser ciudadanos y vecinos de segunda, somos iguales, queremos que nos escuchen, no queremos que unos pocos decidan por nosotros; nosotros decidimos en nuestros barrios rurales, y no nos engañemos porque sí es posible, nos lo están demostrando desde La Cartuja, Peñaflor y San Juan. Si ellos han podido, el resto también.

Los hombres y mujeres tenemos el privilegio de escribir la historia, por eso queridos alcaldes os damos las gracias por convertir con vuestra negativa a los barrios rurales en barrios y vecinos de segunda y primera categoría, pero recuerden que ustedes son sólo los gestores del poder que los ciudadanos les hemos prestado y ésto no ha terminado, seguiremos pidiendo nuestros procesos participativos porque todas y todos somos el barrio y queremos participar.