Zaragoza en Común, fuerza municipalista plural y diversa, vemos necesario y urgente valorar los acontecimientos que se están sucediendo en Cataluña y en el conjunto del Estado español y mostramos nuestra preocupación ante la involución democrática en la que está derivando la actual situación política.

Estamos siendo testigos de cómo se cita a declarar a más de 700 alcaldes y alcaldesas por manifestar su apoyo a un proceso de consulta ciudadana o referéndum, en definitiva, a una votación democrática. Igualmente, en diversos puntos del Estado español vemos cómo se están censurando actos que invitan al dialogo y al debate político sobre esta consulta. Hemos visto a las fuerzas de seguridad del estado entrar en imprentas, intervenir servidores web o incluso identificar a gente por pegar carteles. También hemos presenciando la detención de altos funcionarios del gobierno catalán o la entrada en sedes de partidos políticos con representación en el Parlament. No sin menos asombro y estupor, observamos cómo el gobierno central está llamando delincuentes a decenas de miles de personas, mientras se les amenaza con desplegar un dispositivo de miles de agentes para reprimirlos.

El pasado viernes en nuestra ciudad, en Zaragoza, fuimos testigos de este fenómeno represivo con la prohibición de una charla-debate sobre el derecho a decidir, organizada por las Marchas de la Dignidad. Un ataque sin precedentes a la libertad de expresión.

El salto al vacío que supone prohibir y perseguir ideologías perfectamente democráticas es algo totalmente inaceptable entre quienes nos consideramos demócratas y defensores de los Derechos Humanos. Zaragoza en Común es producto en gran medida de la experiencia acumulada por los movimientos sociales nacidos tras el estallido de la crisis y serán estos mismos movimientos los que experimentarán la merma de derechos democráticos y libertades que anuncian los acontecimientos políticos actuales.

Zaragoza en Común somos una plataforma abierta y plural. En nuestro seno hay distintas formas de entender la cuestión nacional y sus distintas identidades. Pero en lo que no existe fisura alguna es en la defensa de los derechos democráticos y en los derechos fundamentales a manifestación, asociación y reunión. Y entre esos derechos, Zaragoza en Común defenderá decididamente el derecho a decidir de los pueblos del Estado español.

Apostamos por el diálogo y exigimos al Gobierno de Rajoy detener su torpe estrategia en Cataluña. No estaríamos donde estamos, si el Partido Popular hubiera aceptado sentarse a negociar con la Generalitat una salida pactada que permitiera a la población catalana expresar libremente su opinión, tal y como ha ocurrido en otros lugares como Escocia o Quebec.

Apoyamos todas las acciones de desobediencia civil pacifica que se den el 1 de octubre en Cataluña, incluidos los intentos de votar. Pensamos que aún estamos a tiempo de emprender un camino acordado y compartido, como también comprendemos que no podemos exigir al pueblo catalán que espere eternamente para ejercer sus derechos, como nadie nos lo puede pedir a nosotras y nosotros. Por ello es deseable una movilización conjunta para avanzar hacia un Proceso Constituyente, que nos permita garantizar los derechos sociales y democráticos, decidir la forma de estado y construir la unidad desde la libre adhesión de los pueblos.

Entre tanto, y ante la necesidad urgente de desactivar aún peores derivas de la situación, Zaragoza en Común reclamamos: el cese inmediato de todo nuevo despliegue extraordinario y actuación represiva de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y específicamente, de todo intento de impedir por la vía de la fuerza el ejercicio del voto a quienes desean ejercerlo o facilitarlo; la observación escrupulosa del cumplimiento de los derechos de todas la personas investigadas en los procesos abiertos contra cargos públicos, empresas, instituciones y particulares en Cataluña con motivo de la convocatoria 1 Octubre y el respeto a la libertad de reunión, manifestación y expresión en todo el estado.

Zaragoza en Común, por las libertades civiles.