El PP de Natalia Chueca apenas ha recogido una docena de propuestas con el fin de agilizar los plazos e incidir sobre la calidad del aire y la contaminación acústica en zonas especialmente sensibles. Lo mismo ha ocurrido con la ordenanza de movilidad y las iniciativas presentadas por el grupo municipal de Zaragoza en Común, que realizó un total de 106 votos particulares en el primer borrador de la ordenanza reguladora de la ZBE y de movilidad, que abre la puerta a convertir los carriles bus en vías multicarril, con la entrada de VTC, motos, patinetes y bicicletas, “con el peligro que conlleva”, ha señalado la portavoz Elena Tomás.
Otro de los objetivos de la propuesta de ZEC en el ámbito de la Zona de Bajas Emisiones era ejercer un control más riguroso sobre la calidad del aire que respiran las vecinas y vecinos de Zaragoza, con la instalación de nuevas estaciones que abarquen la medición de las partículas más pequeñas y nocivas para la salud.
En la propuesta de la formación, que no ha sido aceptada, era fundamental aplicar medidas que incidieran la calidad del aire y la reducción de la contaminación acústica en Zonas de Especial Sensibilidad, aquellas que están situadas cerca de centros escolares, hospitalarios y de residencias de personas mayores. Con la propuesta presentada por Zaragoza en Común, estas zonas sensibles tendrían un trato preferente para eliminar a su alrededor tanto la contaminación ambiental como la acústica de forma concreta, con medidas efectivas para bajar esos niveles y la realización de un seguimiento constante de los datos. No ha sido aceptada por el PP.
Además, la formación también presentó 71 propuestas para modificar la ordenanza de movilidad, haciendo especial hincapié en la mejora de la calidad del transporte público, su accesibilidad y su componente medioambiental. El objetivo final, el poner al peatón en el centro de todas las políticas, así como garantizar su seguridad como máxima prioridad, sacando a los vehículos de movilidad personal y bicicletas de las aceras.
Para lograr esto, ZeC propuso seguir las directrices del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), aprobado por unanimidad durante el mandato de Zaragoza en Común. Este plan incluye una amplia gama de medidas desarrolladas con la participación de la ciudadanía, grupos ciclistas, expertos en movilidad y medio ambiente, funcionarios municipales y representantes de grupos municipales con enfoques en salud y accesibilidad.
“La realidad de la ordenanza choca de bruces con este enfoque de beneficiar al peatón y en términos de seguridad vial”, ha destacado la portavoz de ZEC, Elena Tomás. Y es que la nueva ordenanza del PP abre la puerta a convertir los carriles por los que ahora tan sólo circulan autobuses a la entrada de VTCs, motos, patinetes y bicis, convirtiéndose en un multicarril.
“Están quitándole el componente de servicio público al bus, lo que también afectará a las frecuencias, a la tensión con la que conducen los trabajadores al tener en cuenta muchos otros factores en el tráfico y elementos en el mismo carril. En definitiva, no mejora la seguridad ni los tiempos de tránsito y, por lo tanto, tampoco fomenta el uso del bus”, ha señalado Elena Tomás.
Una decisión política
En la presentación de los votos, el responsable técnico realiza esta apreciación sobre la modificación del artículo 59 para eliminar la posibilidad de que las motocicletas circulen por carriles bus: “tiene ciertamente todo el sentido del mundo desde el punto de vista técnico, especialmente si se piensa en el servicio de transporte público y en la seguridad de los conductores de motocicletas y ciclomotores, de hecho, a mi parecer no debería ni circular taxis. Aunque este criterio técnico ha sido considerado criterio personal. No obstante, políticamente se ha acordado esta posibilidad. Eso si, se debe seguir el procedimiento de la lT-Mov-10 para que alguien asuma la responsabilidad de las consecuencias de este nuevo uso de los carriles BUS reconvertidos en carriles Multiuso”. A pesar de ello, no ha sido aceptada por ser un “acuerdo político”.
El resto de propuestas presentadas por la formación promovían el uso y la mejora del transporte público urbano, la protección del servicio público del taxi frente a la “invasión” de las multinacionales de los VTC, la reorganización de las líneas de transporte y mantener el compromiso con la línea 2 del tranvía. ZeC proponía, además, continuar con las políticas ciclistas implementadas durante su gobierno, incluyendo más carriles bici y calles pacificadas. Estas propuestas tampoco han sido aceptadas.
Las propuestas que sí han sido incorporadas abordan lo relativo a la distribución urbana de mercancías, transporte, entrega y recogida a establecimientos públicos, a particulares o en puntos de recogida de proximidad, en relación al reparto de última milla. También el favorecer el reparto a pie, la ciclologística y con vehículos eléctricos, impulsando almacenes logísticos en diferentes zonas de la ciudad que eviten que los vehículos pesados transiten por las calles de la ciudad.
Para Zaragoza en Común, la nueva ordenanza de movilidad es “una oportunidad perdida que generará más problemas de los existentes” y ha lamentando “que se haya pervertido el primer borrador, más sostenible y eficaz”.