Zaragoza en Común denuncia en la Comisión de Medio Ambiente y Movilidad que el sistema se sostiene gracias al esfuerzo de la plantilla y no por una planificación adecuada del Gobierno municipal
Zaragoza en Común ha trasladado hoy a la Comisión de Medio Ambiente y Movilidad su preocupación por la situación del servicio del tranvía de Zaragoza, tras las advertencias realizadas por el comité de empresa sobre el estado de la explotación, el mantenimiento y las condiciones de trabajo de la plantilla.
La portavoz de Zaragoza en Común en la comisión, Elena Tomás, ha recordado que el tranvía continúa siendo uno de los servicios públicos mejor valorados de la ciudad gracias al trabajo diario de sus profesionales, pero ha advertido de que el Gobierno municipal del Partido Popular está permitiendo una degradación progresiva del sistema al no abordar los problemas detectados ni responder a las demandas trasladadas por los trabajadores.
“Lo que hoy tenemos es un servicio que sigue funcionando, sí, pero cada vez más al límite. Más dependiente del esfuerzo humano, más expuesto a las incidencias y menos planificado desde lo público”, ha señalado Tomás durante su intervención.
Desde Zaragoza en Común se ha denunciado que el informe remitido por el comité de empresa al Ayuntamiento hace varias semanas sigue sin recibir respuesta por parte del Gobierno municipal. Un documento que describe problemas recurrentes relacionados con la explotación del servicio, los tiempos de recorrido, el mantenimiento del material móvil y las condiciones laborales de la plantilla.
Entre las incidencias señaladas figuran problemas reiterados en puertas, fallos de agujas, unidades circulando en modo socorro, dificultades de adherencia en condiciones de lluvia, incidencias en los sistemas de frenado y múltiples deficiencias de mantenimiento como faros mal regulados, patines defectuosos, cámaras invertidas o validadoras fuera de servicio durante largos periodos de tiempo.
Para Zaragoza en Común, la cuestión más preocupante es que estas situaciones estén empezando a asumirse como habituales. “Cuando un sistema normaliza las anomalías y convierte en rutina lo que debería ser excepcional, deja de ser un sistema robusto y empieza a ser un sistema frágil”, ha advertido la portavoz.
La formación también ha puesto el foco en la creciente presión que soportan los conductores y conductoras, sometidos a tiempos de regulación cada vez más ajustados, una gestión constante de incidencias y jornadas continuadas de conducción de larga duración. Una situación que, a juicio de ZEC, afecta directamente a la seguridad y evidencia una falta de planificación por parte del Gobierno municipal.
“Han convertido un problema de organización en un problema de resistencia humana. Un servicio público de estas características no puede depender permanentemente del sobreesfuerzo de quienes trabajan en él”, ha señalado Tomás.
Asimismo, Zaragoza en Común ha criticado la falta de previsión en aspectos operativos fundamentales, denunciando que en ocasiones se abandonan inspecciones o revisiones para cubrir tareas básicas por falta de personal, generando una dependencia excesiva de la capacidad de la plantilla para resolver incidencias sobre la marcha. Elena Tomás detalla que : “No entendemos muy bien de qué sirven las continuas auditorías y los controles de calidad puesto que, finalmente, son los propios trabajadores los que alertan de las deficiencias del servicio”.
Ante esta situación, la formación ha reclamado la puesta en marcha de medidas concretas para reforzar la seguridad, la calidad del servicio y las condiciones de trabajo. Entre ellas, la creación de una mesa técnica de seguridad y explotación, la revisión de los tiempos de recorrido, la realización de una auditoría externa e independiente del sistema, la revisión de los criterios de retirada de unidades y una evaluación específica de los riesgos asociados a la fatiga laboral.
Además, Elena Tomás ha recordado que Zaragoza ya dispone desde 2016 de estudios sobre la ampliación de la línea 2 de la red de tranvía impulsados durante el Gobierno de Zaragoza en Común, y ha reclamado al actual Ejecutivo municipal una visión estratégica para el transporte público de la ciudad.
“Lo que está en juego no es una discusión técnica. Está en juego la seguridad, la calidad y el futuro del servicio público de transporte más importante de Zaragoza. La pregunta ya no es qué funciona del tranvía, sino cuánto tiempo más podrá seguir haciéndolo en estas condiciones si el Gobierno municipal continúa sin actuar”, ha concluido.