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“¿Qué es una casa? Es el umbral que separa la cotidiana precariedad de la pura pobreza. Una casa es la posibilidad de salvaguardar tu pasado, refugiar tu presente, imaginar un futuro. Sin casa el tiempo se detiene, te conviertes en un exiliado de la vida y del abrigo; todo es travesía para alcanzar alguna orilla, o resignación de naúfrago” (Sarah Babiker).

Con esta idea como fondo, la Consejera de Derechos Sociales, Luisa Broto, presentó el pasado 31 de enero el proceso participativo para la elaboración del Plan Integral para las Personas Sin Hogar del Ayuntamiento de Zaragoza.

Que no haya personas en la calle, que las personas pasen el tiempo mínimo imprescindible en los recursos de emergencia y temporales, y que nadie salga de estos recursos sin una alternativa habitacional, son los principios básicos de este plan que ademas pretende unirse al cambio de paradigma en la planificación en servicios sociales, que supone pasar de proyectos basados en equipamientos e infraestructuras a estrategias centradas en las necesidades personas y sus familias así como sus itinerarios vitales. Para ello, la adaptabilidad y flexibilidad en las normas de los recursos y de los profesionales vinculados a ellos son fundamentales. Algunas medidas ya en marcha, como la posibilidad de entrada a mascotas en las instalaciones del albergue van en esta dirección.

La personas sin hogar son una de las formas más extremas en que se manifiesta la pobreza en nuestras ciudades y configura la categoría conceptual de exclusión residencial grave. Desde hace décadas, la pobreza extrema en las ciudades se asocia con la imagen del transeúnte. Sin embargo, si bien las personas que viven 24 horas en la calle son la parte más visible de la exclusión residencial, no es la única. La exclusión residencial, en su conjunto, incluye situaciones como las de aquellas personas que pernoctan en albergues, viven en centros de acogida residencial o pisos sociales temporales, o las que lo hacen en espacios sin condiciones de habitabilidad, como chabolas o infraviviendas.

El plan se estructura en torno a siete grandes líneas de trabajo: La sensibilización y generación de conocimiento, la prevención, la coordinación y el trabajo en red, los modelos flexibles de alojamiento y acceso a la vivienda, las políticas de inserción, la perspectiva de género, y la adapatación de los actuales dispositivos.

A la convocatoria acudieron representantes de los grupos políticos municipales así como técnicos y representantes de las entidades e instituciones que van a participar en los diferentes grupos de trabajo para desarrollar el plan: Coordinadora de Personas Sin Hogar, Servicios Sociales Municipales, Zaragoza Vivienda, Gobierno de Aragón (Sanidad, vivienda…), etc.

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