El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua. El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de los otros derechos humanos, como el derecho a la salud.

El agua es un un patrimonio de la biosfera y un derecho humano reconocido que hay que proteger y cuidar. Cientos de ciudades están tomando decisiones sobre sus modelos de abastecimiento y depuración, Zaragoza en Común apostamos por la gestión del ciclo integral del agua desde nuevas formas de Gestión Pública Participativa que garanticen su acceso universal.

Abastecimiento sostenible

Actualmente, Zaragoza se abastece con agua proveniente del Canal Imperial y del embalse de Yesa. Queremos un abastecimiento sostenible que tenga en cuenta al entorno donde se capta el agua. Por eso, nos posicionamos en contra del recrecimiento de Yesa, porque supone un impacto negativo medioambiental, económico, social y patrimonial al entorno y no es necesario para el abastecimiento de agua de Zaragoza, por que la ciudad ya se abastece sin el recrecimiento.

Transparencia y participación

Es imprescindible incorporar a la ciudadanía en la toma de decisiones estratégicas respecto a la gestión del agua, así como en la evaluación de las políticas realizadas, mediante mecanismos de rendición de cuentas y mecanismos legales de transparencia en la gestión para informar a la ciudadanía. Además, mientras parte de los servicios se presten de manera externalizada, es imprescindible intensificar el control sobre las empresas privadas que los gestionan.

El agua no es un negocio

Tal y como marca la Directiva Europea Marco del Agua, el agua no es una mercancía. Las tasas o impuestos al agua deben ir encaminados exclusivamente al pago de los costes de los servicios relacionados únicamente con el agua. También debe garantizarse el acceso universal al agua con herramientas como tarifas sociales y progresivas. Es necesario que las inversiones y la planificación pública cumplan criterios de racionalidad, eficiencia y sostenibilidad.

Un ciclo integrado para una depuración racional y de calidad

Ante un contexto de cambio climático y escasez, es muy importante garantizar la calidad del agua y de los procesos de depuración. Los servicios de agua y saneamiento se basan en un ciclo que debe gestionarse de forma integrada y bien coordinada para optimizar el servicio, mejorar la eficiencia y proteger el buen estado ecológico de nuestros ríos. Un sistema de depuración desde la gestión pública del agua permite construir equipamientos bajo criterios racionales y ajustadas a las necesidades reales de los municipios.