Teresa Artigas ha participado este martes 26 de septiembre en el evento “Constructing food citizenship. The global struggle for food”, organizado en Bruselas por el grupo confederal de la Izquierda Europea (GUE/NGL).

El evento, dividido en cuatro mesas temáticas, ha abordado los principales retos de las políticas alimentarias: salud, medio ambiente y derechos, la “ciudadanía alimentaria” ante la crisis del sistema global de producción agrícola, las luchas locales y globales por nuevos patrones de producción y consumo, el papel de las ciudades y los estados en las políticas alimentarias, desde el Pacto de Milán hasta el reconocimiento del derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria y el papel del estado, en el caso de Bolivia.

Teresa Artigas, en representación del Ayuntamiento de Zaragoza, ha compartido panel junto a representantes de otras ciudades del estado español: Mireya Royo, del Ayuntamiento de Valencia, Laura Jiménez (Ayuntamiento de Cádiz), Carlos Pereda y Maby Cabrera (Ayuntamiento de Madrid) y Gustavo Duch (Ayuntamiento de Barcelona).

Durante su intervención en la mesa “el papel de las ciudades y los estados en las políticas alimentarias, desde el Pacto de Milán hasta el reconocimiento del derecho a la alimentación”, Artigas ha destacado la experiencia de la Red de Ciudades por la Agroecología, recientemente constituida y ha compartido la casuística de la ciudad de Zaragoza, una “agrópolis, que tiene 12.000 hectáreas productivas de regadío, de las que sabemos que solamente con 6000, podríamos alimentar a toda la ciudad con vegetales y hortalizas”.

Teresa Artigas ha hecho un recorrido por la situación actual de la huerta zaragozana y su deterioro “las políticas urbanísticas, la industrialización y la falta de relevo generacional han hecho caer en picado la superficie dedicada a la huerta”. Una realidad que provocó que el Ayuntamiento de Zaragoza se decidiera a presentar un proyecto a la convocatoria de Huertas Life, para recuperar la huerta de Zaragoza y fomentar el consumo de proximidad.

Este proyecto, llevado a cabo entre 2013 y 2016, ha dado como resultado la creación de la red de huertas agroecológicas de Zaragoza que ha logrado recuperar 56 hectáreas de terreno cultivable con un resultado muy positivo. Las Huertas Life están duplicando los puestos en el mercado agroecológico de Zaragoza y con sus productos se está proveyendo a escuelas infantiles municipales y establecimientos de hostelería.

Aún así, Artigas ha destacado las dificultades de la situación actual del suelo cultivable y del acceso a la tierra. La más destacada, la producción de alfalfa en el término municipal de Zaragoza, fomentado precisamente por las Políticas Agrarias Comunitarias. Otro de los retos destacados por Teresa Artigas es mejorar en materia de gobernanza, ya que hasta ahora no ha habido una participación real en la toma de decisiones.

En este contexto y como fruto de un sentir de la necesidad de una mayor coordinación entre diferentes municipios españoles, diferentes ciudades impulsaron la constitución de la Red de Ciudades por la Agroecología para compartir experiencias recursos y políticas y no perder de vista el enfoque agroecológico. Durante su intervención, Artigas ha señalado que “incorporar el enfoque agroecológio tiene multitud de beneficios: mejora del acceso a la alimentación, tiene en cuenta la perspectiva entre el campo y la ciudad, incorpora la perspectiva social, económica y de preservación del suelo y lleva consigo la interacción de diferentes actores”.

Desde que en 2016 surgieran las primeras iniciativas, el Ayuntamiento de Zaragoza se ha comprometido a impulsar la red de ciudades y ha participado como miembro del grupo motor al que pertenecen diferentes municipios, con tres líneas de actuación para trabajar conjuntamente: participación y gobernanza, producción y distribución y comercialización.

Teresa Artigas ha señalado que finales de octubre estará lista la adhesión de 16 municipios y también se está trabajando con municipios más pequeños.

Las ciudades impulsoras de la Red de Ciudades por la Agroecología tienen claros sus de los objetivos compartidos: reclamar competencias y trabajar con otras instituciones y son conscientes de la multitud de retos que tienen por delante: afrontar las políticas de austeridad y las restricciones, para garantizar el derecho a la alimentación. Otro de los retos señalados por Artigas es ver cómo se mantienen estas políticas a lo largo del tiempo, incorporan a las personas en la toma de decisiones y que dentro de las propias administraciones se promuevan departamentos específicos para trabajar las políticas alimentarias.

Finalmente, Teresa Artigas ha señalado que la constitución de la red “permite crear políticas conjuntas y buscar soluciones compartidas para caminar en la larga senda del derecho a la alimentación”.