En la celebración de la Comisión de Hacienda y Fondos Europeos el grupo municipal Zaragoza en Común ha denunciado la decisión del ejecutivo municipal de priorizar a la Banca antes que la ciudadanía.
La portavoz de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza, Elena Tomás, ha criticado duramente la decisión del Gobierno municipal de destinar 13 millones de euros del remanente presupuestario al pago a entidades bancarias, en lugar de invertir esos recursos en proyectos que mejoren la vida de los vecinos y vecinas de la ciudad.
Tomás ha señalado que esta decisión “vuelve a demostrar cuáles son las prioridades del actual Gobierno municipal, que prefiere satisfacer a los bancos antes que apostar por políticas públicas que refuercen la educación, la movilidad sostenible y los servicios esenciales para la ciudadanía. Se prefiere la foto y el titular de que se quita la deuda antes que ayudar y facilitar la vida de los ciudadanos y ciudadanas.”
Desde Zaragoza en Común consideran que el uso del remanente debería orientarse a impulsar proyectos educativos, mejorar las infraestructuras escolares y ampliar programas de apoyo a la comunidad educativa, así como a desarrollar un modelo de movilidad pública, accesible y sostenible, que reduzca el uso del vehículo privado y facilite los desplazamientos diarios en todos los barrios durante los años 2026 y 2027. El artículo 1 el que regula el destino del superávit de las entidades locales correspondiente a 2024, explica lo siguiente:
«En relación con el destino del superávit presupuestario de las Corporaciones Locales correspondiente al año 2024 se prorroga para 2025, 2026 y 2027 la aplicación de las reglas contenidas en la disposición adicional sexta de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, para lo que se deberá tener en cuenta la disposición adicional decimosexta del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo. En el supuesto de que un proyecto de inversión no pueda iniciarse o ejecutarse en 2025, podrá iniciarse o ejecutarse en 2026, y el gasto autorizado en 2025 o en 2026 se podrá comprometer y reconocer, respectivamente, en el ejercicio 2026 o en 2027, financiándose con cargo al remanente de tesorería del ejercicio inmediato anterior, con el límite del superávit de 2024, que quedará afectado a ese fin por ese importe y la corporación local no podrá incurrir en déficit al final de cada uno de esos ejercicios. En todo caso, los proyectos de inversión deberán haberse iniciado antes de 31 de diciembre de 2026».
Teniendo esto en cuenta, el gobierno municipal podría apostar por dotar a la ciudadanía de unos proyectos de interés. “El Ayuntamiento tiene la oportunidad de utilizar estos recursos extraordinarios para transformar la ciudad, reducir desigualdades y avanzar hacia un modelo más justo y sostenible. Sin embargo, elige una vez más una política continuista que no responde a las necesidades reales de Zaragoza, se posiciona a favor de los bancos en vez de a favor de la ciudadanía”, ha afirmado la portavoz.
Elena Tomás ha insistido en que invertir en educación y movilidad no solo mejora la calidad de vida de la ciudadanía, sino que supone una apuesta estratégica por el futuro de Zaragoza, el empleo y la cohesión social. “Es una cuestión de prioridades políticas, y hoy el Gobierno municipal ha dejado claro que las suyas no están del lado de los zaragozanos y zaragozanas”, ha concluido.