Suso Domínguez denuncia la falta de control del Ayuntamiento sobre una concesión municipal que acumula años de deficiencias y reclama inspecciones, sanciones y transparencia
Zaragoza en Común ha denunciado hoy el estado de abandono que sufre el aparcamiento municipal de Plaza de la Memoria, en el distrito de Torrero, y ha exigido al Gobierno municipal que haga cumplir de manera inmediata las obligaciones recogidas en el contrato de concesión y garantice la seguridad y el correcto mantenimiento de esta infraestructura pública.
Suso Domínguez ha trasladado las quejas recogidas por decenas de vecinos y usuarios del aparcamiento de Plaza de la Memoria, con el objetivo de darles voz y exigir una respuesta ante una situación que llevan años denunciando. “Cuando más de 80 personas se organizan para reclamar que un equipamiento municipal funcione en condiciones dignas, el Ayuntamiento tiene la obligación de escuchar y actuar. Esta interpelación sirve para poner sus problemas sobre la mesa y reclamar las soluciones que llevan tiempo esperando”, ha señalado Domínguez.
El concejal de Zaragoza en Común, Suso Domínguez, detalla la interpelación dirigida al área de Hacienda para esclarecer las responsabilidades tanto de la empresa concesionaria como del propio Ayuntamiento en una situación que, según ha señalado, “es el resultado de años de negligencia privada y de una alarmante falta de control público”.
El aparcamiento fue adjudicado en 2007 a Isolux Corsán y posteriormente la concesión pasó a APARCAMIENTOS IC Zaragoza Torrero S.L. En octubre de 2024, el Gobierno municipal autorizó una nueva cesión del contrato a EMPARK Aparcamientos y Servicios S.A., que se subrogó en todos los derechos y obligaciones de la anterior concesionaria.
Desde Zaragoza en Común se preguntan si el Ayuntamiento realizó alguna inspección exhaustiva del estado de las instalaciones antes de autorizar dicha cesión. “Queremos saber si se revisó el estado real del equipamiento o si simplemente se permitió el traspaso sin verificar el cumplimiento de las obligaciones contractuales”, ha señalado Domínguez.
Años de denuncias vecinales ignoradas
La formación recuerda que ya en junio de 2019 los vecinos y usuarios del aparcamiento denunciaron numerosas deficiencias: filtraciones de agua con daños a vehículos y riesgo para las personas usuarias, fallos en la iluminación, sistemas de detección de CO₂ inoperativos, problemas en accesos y porteros automáticos, ausencia de limpieza, reducción de los servicios de mantenimiento y vigilancia, así como incumplimientos reiterados en la atención al público.
Seis años después, muchas de esas denuncias siguen vigentes. De hecho, una nueva reclamación registrada recientemente vuelve a poner de manifiesto problemas ya denunciados entonces.
“Lo más grave es que el pliego de condiciones establece con absoluta claridad cuáles son las obligaciones de la empresa concesionaria y cuáles son las facultades de inspección y control del Ayuntamiento. Sin embargo, todo apunta a que durante años nadie ha vigilado el cumplimiento efectivo de esas obligaciones”, ha afirmado el concejal de Zaragoza en Común.
Inspecciones, sanciones y libros de control
Zaragoza en Común ha solicitado conocer cuántas inspecciones se han realizado desde 2019, qué conclusiones se extrajeron de ellas y qué medidas correctoras, requerimientos o sanciones se impusieron a la empresa concesionaria.
Asimismo, la formación reclama acceso a los libros de control y mantenimiento obligatorios que deben registrar todas las actuaciones realizadas en una instalación que lleva casi dos décadas en funcionamiento.
El contrato obliga a la empresa a realizar tareas de limpieza diaria, reposición de luminarias en un plazo máximo de 24 horas, vigilancia de las instalaciones, mantenimiento preventivo de estructuras y sistemas de seguridad, así como a disponer de personal permanente de atención al público, mantenimiento y vigilancia, además de un servicio de retén las 24 horas del día durante todo el año.
“Los usuarios denuncian que muchos de esos compromisos simplemente no existen. Ni atención permanente, ni medios de asistencia, ni personal identificable, ni servicios básicos comprometidos en la oferta que permitió adjudicar la concesión. Nada. Los usuarios no pueden ni utilizar el ascensor. La situación es grave.”, ha explicado Domínguez.
La interpelación también plantea una cuestión relevante respecto a la explotación económica del aparcamiento. Según la documentación contractual, la concesión contemplaba la explotación de 278 plazas durante 39 años. Sin embargo, actualmente existen 296 plazas.
Por ello, Zaragoza en Común exige conocer quién autorizó este incremento, cuándo se produjo y bajo qué procedimiento administrativo se llevó a cabo, ya que podría haber supuesto un aumento significativo de los ingresos percibidos por la empresa concesionaria.
Responsabilidades públicas
Para Zaragoza en Común, la situación actual no solo evidencia posibles incumplimientos empresariales, sino también una dejación de funciones por parte del Ayuntamiento como titular de la instalación.
“Estamos hablando de un equipamiento municipal. Si existe un problema de seguridad o se produce algún accidente derivado de la falta de mantenimiento, el Ayuntamiento también tendrá responsabilidades. No puede mirar hacia otro lado”, ha advertido Domínguez.
La formación exige la apertura de los expedientes que sean necesarios, la imposición de sanciones si se acreditan incumplimientos y la puesta en marcha de un plan inmediato para garantizar que el aparcamiento municipal de Plaza de la Memoria reúna las condiciones de seguridad, mantenimiento y calidad que merecen sus usuarios.
“Los vecinos están indignados. Lo único que pedimos es que se haga cumplir el contrato. El abandono de esta instalación es intolerable y el Ayuntamiento debe actuar de forma inmediata para garantizar un servicio público seguro, digno y eficaz”, concluye Suso Domínguez.