Desde Zaragoza en Común denunciamos públicamente la decisión anunciada por el Gobierno municipal de impulsar un convenio con la empresa Instalaza. Esto supone reactivar el pelotazo urbanístico que los vecinos ya consiguieron frenar en 2012.
El Gobierno del PP plantea incrementar la edificabilidad del ámbito pasando de 1 m²/m² a 1,70m²/m², un aumento del 70%, así como elevar la densidad residencial de 85 a 155 viviendas por hectárea. Esta operación permitiría levantar edificios de 9 a 13 alturas en una zona donde las edificaciones actuales no superan las cuatro plantas. Según la documentación técnica municipal, este tipo de desarrollos agravaría la infradotación de equipamientos, impidiendo incorporar servicios necesarios para revitalizar el entorno, algo que los propios informes desaconsejan.
Nos encontramos ante un nuevo ejemplo de urbanismo a la carta, orientado a generar plusvalías privadas en lugar de responder al interés general. Incluso la jurisprudencia ha reiterado que el urbanismo no debe utilizarse para facilitar operaciones especulativas asociadas al traslado de industrias instaladas en barrios consolidados, y menos aún cuando la actividad productiva, como ocurre con la factoría de Instalaza en la Madalena tiene un peso residual en el empleo local.
Desde Zaragoza en Común defendemos con claridad que no queremos industrias de guerra en nuestros barrios, y mucho menos que se utilicen como excusa para justificar un pelotazo urbanístico que además implica perder equipamientos públicos para el vecindario. La empresa plantea entregar unos locales o suelos, aún sin concretar, para la construcción de 11 viviendas, una compensación completamente insuficiente para el impacto urbanístico y social que esta operación generaría.
Resulta incomprensible que el Gobierno de la señora Chueca esté dispuesto a sacrificar suelo residencial y equipamientos mientras asegura necesitar suelo para financiar proyectos como La Romareda. La única explicación posible es que el Gobierno municipal está anteponiendo los intereses de una empresa armamentística a los intereses y necesidades de los vecinos y vecinas de Zaragoza.
Desde Zaragoza en Común exigimos transparencia, respeto al planeamiento urbano y compromiso con la calidad de vida de los barrios. Esta ciudad no puede permitirse decisiones que hipotecan su futuro para beneficiar a unos pocos. Queremos que se cuide a los vecinos y vecinas de Zaragoza.